“Más que de Halloween, está siendo un puente de pesadilla para las familias madrileñas. Existe un grave riesgo para los pacientes y pueden vivirse dramas y situaciones médicas irreparables que estamos a tiempo de evitar”

“Más que de Halloween, está siendo un puente de pesadilla para las familias madrileñas. Existe un grave riesgo para los pacientes y pueden vivirse dramas y situaciones médicas irreparables que estamos a tiempo de evitar”

Declaraciones en audio, Lobato pide a Ayuso y su consejero que suspendan su “puente” y pongan orden en el caos de las Urgencias

● De los 78 centros de Urgencias renombrados en PAV, solo 6 estuvieron operativos este sábado.

● “Es un grave riesgo para la seguridad de las familias, de los pacientes y pueden vivirse dramas y situaciones médicas que estamos a tiempo de evitar”


Madrid, 30 octubre. El portavoz del PSOE-M en la Asamblea de Madrid y líder de los socialistas madrileños, Juan Lobato, ha reclamado este domingo a la presidenta Isabel Díaz Ayuso y su consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, “que suspendan sus vacaciones y vuelvan a sus puestos de trabajo este puente de Todos los Santos, para rectificar la pesadilla de las Urgencias”. Este sábado, primer día del nuevo sistema de Urgencias con la mitad de personal que había antes de la pandemia, solo 6 de los 78 PAC han estado plenamente operativos.
“Más que de Halloween, está siendo un puente de pesadilla para las familias madrileñas. Existe un grave riesgo para los pacientes y pueden vivirse dramas y situaciones médicas irreparables que estamos a tiempo de evitar”, ha denunciado Lobato, que ha pedido a Ayuso y Escudero “que suspendan sus vacaciones y vuelvan a sus puestos de trabajo, aunque sea para volver a rectificar una vez más, pero que sirva para arreglar el caos que se está viviendo. Y es solo el primer día”.


Este sábado, se abrían los 78 centros de Urgencias bajo el nuevo nombre de PAC (Punto
de Atención Continuada), denominación que reciben los antiguos SAR y los SUAP de
barrio que el Gobierno del PP de Madrid cerró durante la pandemia. 78 puntos de urgencias que se pretendía atender con el personal sanitario de los 40 SAR, tras el despido de 6.000 sanitarios tras la pandemia de coronavirus. “El resultado de esta improvisación y este desmantelamiento”, ha denunciado Lobato, “es que solo 6 de los 78 centros han podido estar plenamente operativos”.

La situación de los PAC ha sido recopilada por la Plataforma SAR, que en contacto con los
profesionales sanitarios que han denunciado las incidencias, ha comprobado como el 93% de los centros de urgencias no tenían el personal necesario (médico/a, enfermero/a y celador/a) para atender a los pacientes. Y también ha sido constatado durante la jornada del sábado por alcaldes y portavoces de todas las fuerzas políticas en los barrios y municipios afectados, como han reflejado todos en sus redes sociales.

En Torrelaguna se vivieron este sábado momentos de tensión a las puertas de las
Urgencias cerradas, donde se vivió una concentración ciudadana espontánea que
requirió de la actuación de la Guardia Civil. En Torrelodones, el centro de salud no estuvo
operativo en todo el día y lo único que hubo fue un coche del Summa 112. Tras horas cerrado, el centro fue abierto por un vigilante de seguridad que luego se marchó. En
Moralzarzal, el PAC nunca llegó a abrir, ante la ausencia total de personal. En Soto del
Real, tuvo que volver la enfermera saliente, a la que se le pidió hacer 39 horas seguidas
de trabajo. El médico de La Cabrera, ante la imposibilidad de trabajar sin enfermera, pidió
irse a su casa y se le amenazó con acusarle de abandono del puesto de trabajo. En Galapagar, como pudo comprobar su alcalde desde primera hora y hasta la madrugada, el centro de salud se mantuvo cerrado todo el día, sin que llegase personal sanitario en toda la jornada.

A estas deficiencias de personal se suman casos de caos logístico, muchos derivados de la improvisación de enviar a trabajadores a centros de salud que no conocen. En el centro de Urgencias de Fuenlabrada tuvieron que trabajar sin desfibrilador ni glucómetro. En San Agustín de Guadalix, ante la falta de personal, se le entregaron las llaves del centro a la Guardia Civil. En Buitrago de Lozoya, la enfermera no pudo acceder al sistema informático en toda la jornada. En Campo Real, el centro de salud no abrió y se desplazó a una ambulancia a la puerta que se limitaba a informar de la situación a los pacientes.
Juan Lobato ha visitado durante las últimas semanas y meses la gran mayoría de los
centros sanitarios implicados en estos cierres para trasladar su apoyo a las familias
afectadas.

Por psoech

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